Cómo evitar ser aplastado por un tractor

Basta con echar una ojeada a la sección de sucesos de cualquier periódico regional para observar que existe una noticia recurrente: “muere un trabajador por el vuelco de su tractor mientras faenaba”. El goteo de accidentes de este tipo es incesante en España. Solo en el último mes, al menos cuatro personas han perdido la vida en nuestro país en siniestros en los que estaba implicada esta maquinaria agrícola. Según los datos que maneja el Insht, esta cifra roza los 70 muertos anuales, la mayoría de ellos a causa del vuelco de la maquinaria. A pesar de la falta de estadísticas oficiales, la mayoría de ellos son autónomos, debido a la preponderancia de trabajadores por cuenta propia en el sector agrario.

Actualmente, en España hay 574.000 trabajadores y trabajadoras autónomos agrarios sin protección por accidentes o enfermedad laboral. Esta situación de vulnerabilidad contrasta con las altas cifras de siniestralidad en una de las áreas profesionales más peligrosas, según recoge la Agencia Europea de Salud y Seguridad en el Trabajo.

Lo cierto es que la mayoría de accidentes con esta maquinaria agrícola pueden evitarse. A continuación te damos algunas claves para que conozcas los tipos de vuelco de tractor más frecuentes y cómo evitarlos.

El vuelco lateral

Lo primero que debes saber es que la estabilidad del tractor depende de la posición de su centro de gravedad. Esta estabilidad es menor cuanto más cerca se encuentren entre sí los ejes del tractor, por lo que los tractores estrechos presentan un mayor riesgo de vuelco lateral. Independientemente de la anchura que tenga tu tractor, es conveniente que tomes algunas precauciones, ya que los vuelcos laterales son los más comunes.

  • Deja siempre una distancia lateral de al menos 1 metro hasta las zonas que presenten desniveles, como las cunetas, las zanjas o los taludes.
  • Cuando circules entre parcelas a distinto nivel, hazlo siempre por accesos adecuados construidos para ello, y nunca remontando o descendiendo el desnivel, por pequeño que sea.
  • Circula a velocidad moderada cuando el terreno sea irregular, para evitar rebotar con piedras o baches que podrían desestabilizarte.
  • Al girar o cambiar de sentido mientras aras, recuerda levantar el apero, para evitar empujes del terreno que pueden generar inestabilidad.

El vuelco hacia atrás

Este tipo de vuelco se produce al realizar trabajos de tracción. Una fuerza de tracción excesiva o aplicada sobre un punto de enganche mal colocado puede desplazar el centro de gravedad de la máquina hacia atrás y provocar el levantamiento de la parte delantera del tractor, con el consiguiente vuelco. Para impedirlo debes adoptar algunas medidas.

  • Si el tractor se queda atascado en el terreno, no intentes sacarlo colocando piedras o ramas debajo de las ruedas, pues es fácil provocar así el vuelque.
  • En pendientes elevadas, evita siempre llevar el remolque excesivamente cargado.
  • Cuando cambies el sentido de la marcha, recuerda maniobrar lentamente, de tal forma tal que la parte delantera del tractor quede siempre en contacto con la parte más baja del terreno.
  • Escoge siempre remolques adecuados a la anchura y al peso del tractor, de manera que no ofrezcan una excesiva resistencia a su avance.

La importancia de la protección

Además de las medidas preventivas, en el manejo de tractores es necesario tener en cuenta también la protección. No podemos olvidar que -a pesar de que el uso generalizado del tractor ha simplificado y tecnificado las labores agrarias- no deja de ser un arma que puede llegar a resultar mortal. Por ello, en nuestro país todos los tractores de más de 800 kilos que se fabrican deben disponer de una estructura de seguridad homologada que proteja a los conductores en el caso de vuelco.

Sin embargo, la realidad es que en España el parque de tractores es bastante antiguo, y aproximadamente el 50% de los que se encuentran actualmente en funcionamiento carecen de estas medidas de seguridad, según datos del INSHT. No se trata de una cuestión menor, pues dotar a las máquinas de una estructura de protección evita que el conductor salga despedido en caso de vuelco, lo que reduce de manera significativa la gravedad de las lesiones y el riesgo de aplastamiento.

Por ello, recuerda invertir en seguridad. A veces lo barato sale caro y vale la pena utilizar tractores nuevos o acondicionar los antiguos con cabinas de seguridad, bastidores y cinturones para que se ajusten a la normativa. La seguridad nunca puede ser una opción, sino una prioridad para lograr que las alarmantes cifras de siniestralidad con tractores no sean más que un doloroso recuerdo en la hemeroteca de las secciones de sucesos.