Embarazo: por qué es importante la prevención de riesgos

Si estás leyendo estas líneas mientras una vida crece a la altura de tu ombligo, seguramente reconozcas esa sensación, mezcla entre ganas y vértigo, tan frecuente durante el embarazo. Son unos meses de alegría, pero también de muchas dudas. Especialmente si trabajas como autónoma. Si para cualquier empleada por cuenta ajena lograr conciliar la vida laboral con la profesional supone una fuente de estrés, en el caso de las trabajadoras por cuenta propia se transforma en una labor titánica.

No es una exageración. Los autónomos trabajamos una media de 8,2 horas más a la semana que los asalariados y las jornadas infinitas son difícilmente compatibles con la maternidad. Ante esta perspectiva, quizás hayas tenido más de un quebradero de cabeza pensando en cómo organizarte y es probable que hayas optado por apretar en el trabajo en estos meses para tratar de avanzar al máximo antes de que tu hijo venga al mundo.

Prioriza tu bienestar sobre la carga de trabajo

Cuando la ansiedad aparezca, recuerda que tu prioridad en este tiempo debes ser tú y que es necesario que te cuides para poder cuidar a tu bebé. Piensa que durante estos meses tu cuerpo está experimentando importantes cambios a nivel metabólico, cardíaco, circulatorio y endocrino y no puedes sobrecargarte en exceso. A pesar de que el embarazo no es una enfermedad, sí es un período en el que estarás especialmente sensible a agentes tóxicos, ruidos y otros factores ambientales que podrían interferir en tu salud.

Si quieres evitar algunos riesgos asociados a este período, recuerda seguir estas pautas:

  • No te expongas a vibraciones ni a movimientos bruscos: pueden aumentar la posibilidad de sufrir un desprendimiento de placenta y también se relaciona con los partos prematuros o de recién nacidos de bajo peso.
  • Intenta cambiar de postura, al menos, cada tres horas. Hazlo independientemente de si trabajas sentada o de pie, porque así evitarás los dolores de espalda y la temida ciática, muy frecuente durante los meses de gestación.
  • No trabajes de pie durante tiempos prolongados. Los recién nacidos de mujeres que trabajan de pie pueden llegar a pesar 200 gramos menos que los de las trabajadoras que realizan sus tareas sentadas.
  • Realiza pausas a menudo. Los niveles de fatiga en mujeres embarazadas son sensiblemente superiores a la media, debido a los cambios de presión arterial que se producen.
  • Por muy agobiada que estés, evita a toda costa dejar trabajo para la noche. Las trabajadoras que realizan turno de noche tienen el doble de posibilidades de sufrir un parto prematuro. De hecho, la Organización Mundial del Trabajo ha propuesto la prohibición a las mujeres embarazadas o lactantes el trabajo nocturno y las horas extraordinarias.
  • Utiliza EPI’s (Equipos de protección individuales) que se adapten a los cambios de volumen que está experimentando tu cuerpo para asegurarte de que puedes realizar tu trabajo de manera segura.
  • Recuerda abrigarte, especialmente si realizas trabajos en el exterior. Existe correlación entre la exposición a bajas temperaturas y la incidencia de partos prematuros.
  • Evita realizar cargas de más de 10 kilos. Cuando se realiza un físico considerable, aumenta el flujo de la sangre que va a los músculos y al corazón, al tiempo que disminuye en otras partes como en la piel y en las vísceras. En la práctica, esto implica un descenso del aporte sanguíneo al útero que puede ser perjudicial para el bebé. Se ha comprobado que el manejo de cargas pesadas retrasa el crecimiento del feto.

No olvides que estás protegida

protección legal familia autónomosSi a pesar de todas estas precauciones sientes que desempeño laboral durante el embarazo o la lactancia está poniendo en riesgo tu salud o la de tu bebé, recuerda que dispones de ayudas similares a las que tienen las embarazadas asalariadas que se encuentran en tu misma situación. Tienes derecho a recibir un subsidio equivalente al 100% de la base reguladora, equivalente a la establecida para la prestación de una incapacidad temporal derivada de las contingencias profesionales de tu trabajo. Pagando la cuota mínima de autónomos, que es escogida por 8 de cada 10 trabajadores por cuenta propia, tendrás derecho a 884,4 euros mensuales de prestación. Si tienes la posibilidad de planear tu embarazo con anticipación, sería conveniente que en torno a un año antes subas la base de cotización. Así se incrementará el monto de la prestación que recibas por maternidad.

Sea como sea, debes tener en cuenta que para obtener esta ayuda debes presentar un informe médico que acredite que el desempeño de tu actividad laboral influye negativamente en tu salud y en la del feto. Empezarás a cobrar esta ayuda el día después de que la mutua o la entidad gestora emita el certificado y si es de más de un mes, no tendrás que pagar la cuota de autónomos. Ten en cuenta que, para acceder a este subsidio, deberás estar al corriente de las cuentas en la Seguridad Social de las que seas responsable directa.

Además, tienes derecho a la baja por maternidad durante 16 semanas ininterrumpidas, al igual que las trabajadoras asalariadas. Durante el tiempo de la ayuda, recibirás el 100% de la base de cotización que hayas tenido en los últimos 12 meses. Además, debes saber que las trabajadoras por cuenta propia que se den de baja por maternidad estarán exentas de pagar cuota de autónomos durante el disfrute de la misma.