Claves para gestionar la Prevención de Riesgos Laborales en autónomos

La Prevención de Riesgos Laborales es un elemento que forma parte de la legislación vigente en materia laboral. Con la idea de proteger la salud y prevenir los percances y enfermedades en el espacio de trabajo, las instituciones públicas establecen ciertas obligaciones o recomendaciones a empresas y trabajadores.

Los trabajadores asalariados generalmente son orientados en el seno de la propia empresa. Sin embargo, en el caso de los autónom@s, a veces es difícil saber cómo abordar los riesgos ya que no están obligados a desarrollar un plan de prevención. Eso implica un desconocimiento que puede generar situaciones de riesgo y vulnerabilidad, que pueden evitarse. Lo primero para ello es saber diferenciar entre los distintos tipos de autónomos que existen, ya que cada uno tiene obligaciones específicas en esta materia de Prevención de Riesgos Laborales.

El autónomo con trabajadores

En este caso la legislación establece que el autónomo tiene una figura similar a la del empresario en materia de obligaciones preventivas. Por tanto se le aplicará lo reflejado en la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales (LPRL). Deberá optar por una de las modalidades preventivas, asumida por el empresario o trabajador designado, siempre y cuando cuenten con la formación adecuada o concierto con un servicio de prevención ajeno.

Si eres autónomo sin trabajadores pero realizas trabajos en centros ajenos al propio

En el artículo 5.b) de la Ley del Estatuto del trabajador autónomo se indica el “deber básico de los trabajadores autónomos de cumplir con las obligaciones en materia de seguridad y salud laboral que la Ley o los contratos que tengan suscritos les impongan, así como de seguir las normas de carácter colectivo derivadas del lugar de prestación de servicios”.

Efectivamente, cuando en un mismo centro de trabajo desarrollen actividades trabajadores de dos o más empresas o trabajadores autónomos, éstos últimos (y lógicamente las empresas concurrentes) tienen la obligación de coordinación que impone el artículo 24 de la LPRL y que posteriormente desarrolla el Real Decreto 171/2004.

Por ello, el trabajador autónomo deberá informar de los riesgos derivados de su actividad y que puedan afectar a los trabajadores de las otras empresas con las que se comparte dicho centro, así como las medidas preventivas a aplicar. Se debe contar con una Evaluación de Riesgos, que puede hacer el propio autónomo si tiene formación preventiva para ello, o bien una empresa especializada.

Si eres autónomo sin trabajadores pero vas a ser subcontratado

Si un autónomo es subcontratado en una obra de construcción estará incluido en la mayoría de las ocasiones en el supuesto anterior, puesto que realizará los trabajos en un centro de trabajo ajeno. Además estará sometido en todo caso a lo dispuesto en el RD 1627/97, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción, y más concretamente a lo establecido en el artículo 12. En él se especifican las obligaciones de los trabajadores autónomos:

  1. Aplicar los principios de la acción preventiva que se recogen en el artículo 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, en particular al desarrollar las tareas o actividades indicadas en el artículo 10 del presente Real Decreto.
  2. Cumplir las disposiciones mínimas de seguridad y salud establecidas en el anexo IV del presente Real Decreto, durante la ejecución de la obra.
  3. Cumplir las obligaciones en materia de prevención de riesgos que establece para los trabajadores el artículo 29, apartados 1 y 2, de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
  4. Ajustar su actuación en la obra conforme a los deberes de coordinación de actividades empresariales establecidos en el artículo 24 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, participando en particular en cualquier medida de actuación coordinada que se hubiera establecido.
  5. Utilizar equipos de trabajo que se ajusten a lo dispuesto en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
  6. Elegir y utilizar equipos de protección individual en los términos previstos en el Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.
  7. Atender las indicaciones y cumplir las instrucciones del coordinador en materia de seguridad y de salud durante la ejecución de la obra o, en su caso, de la dirección facultativa.

Los autónomos deberán cumplir lo establecido en el Plan de Seguridad y Salud. En líneas generales, los trabajadores por cuenta propia deberán gestionar la prevención de riesgos durante su jornada laboral recurriendo a técnicos especializados o a algún servicio de prevención ajeno. Como hemos visto, a esta situación se le aplican excepciones en el caso de autónomos que tengan otros trabajadores a su cargo, desarrollen su actividad laboral en un centro de trabajo al que accedan otros trabajadores y aquellos que ejecuten sus labores en obras de construcción.